© Anne Reitsma Fotografie Conciertos oficiales
Verdad palmaria: el estilo pianístico de Daniel García Diego procede directamente de la mejor destilación de los fondos escogidos de diferentes colectas del jazz contemporáneo. Con todo ello, el músico ha desarrollado una trayectoria que se ajusta con mucha exactitud a la descripción del omnívoro musical. Formado en una época de voluntaria indefinición estética, con extremos plagados de síntesis a menudo imposibles, y atractivas revisiones de la música clásica y del flamenco, no hay situación que a Daniel le resulte extraña. Ni la que alguna gente podría pensar que requiere el toque preciso del especialista, ni tampoco la que se esponja con la aportación libre y espontánea que realiza el músico. Con el equilibrio en su centro, atraviesa con la misma confianza los enrevesados pasajes del jazz moderno, los espacios marcadamente simétricos de Mompou y otros clásicos, las músicas del Mediterráneo y los terrenos del jazz-flamenco más imprevisible y vistoso.
De la suma de todas estas capacidades se podría obtener una cifra tan alta que, bien administrada, sería suficiente para configurar distintos músicos, incluso de características casi antagónicas. Es innecesario decir por ello que las capacidades pianísticas de Daniel García Diego carecen de límites prácticos. Nacido en Salamanca en 1983, el músico comenzó sus estudios de piano clásico a una edad temprana. Durante sus años de formación, mostró un interés creciente por la improvisación y por las posibilidades creativas que ofrecía el jazz, por lo que, tras completar estudios superiores en España, decidió ampliar su formación en el Berklee College of Music de Boston. Allí obtuvo importantes reconocimientos académicos y tuvo oportunidad de trabajar con destacados músicos de la escena internacional. Esta última experiencia resultó decisiva para consolidar las formas que el pianista muestra en sus conciertos y en las sesiones de grabación de sus discos, algunos de ellos -como Travesuras, Vía del Plata, Wonderland o el más reciente The Hero’s journey- registrados y distribuidos en el atractivo catálogo de la fonográfica germana ACT, que dirige el productor Siegfried Loch.
Es un privilegio tener ahora a este inclasificable talento en la escena del Fernán Gómez, porque su estilo hospitalario, tal como anuncia el carácter internacional de su sexteto, con el nombre de The Shape of Fire, reunirá a su alrededor hasta cinco músicos procedentes de diferentes países, detalle que a Daniel le permitirá ampliar el universo sonoro que desarrolla con sus formaciones habituales, explorando con ello nuevas posibilidades tímbricas y compositivas. Todo ello, más los resultados que ya hemos comprobado en diferentes ocasiones, explicitan que Daniel García Diego es un músico respaldado por un concepto propio y que, pese a disponer sobradamente de temario propio, no necesita recurrir a estas nuevas composiciones para saberse y mostrarse innovador. Estándares de Paco de Lucía o Ricardo Pachón ya escuchados, tradicionales también como La Tarara y Vengo de moler, o recreaciones de clásicos de Falla o Mompou, son excelentes vehículos para lucir la originalidad.
La creación de esta obra fue comisionada por November Music Fest y Flamenco Biennale Amsterdam.
Daniel García - Piano, composiciones
Reinier Baas - Guitarra
Mario Rom - Trompeta
Delaram Kafashzadeh - Voz
Arin Keshishi - Bajo
Shayan Fathi - Batería