© Takhiko Tokiwa Conciertos oficiales Festival de Jazz de Zaragoza
Regresa Chris Potter, uno de los saxofonistas más y mejor inspirados de las últimas décadas. En JAZZMADRID le hemos disfrutado en muy diversos formatos instrumentales. En Aziza, junto a Dave Holland, Lionel Loueke y Eric Harland; igualmente con su grupo en la presentación de aquel disco The dreamer is the dream, y hace un par de años en el Crosscurrent Trio, formación que completaban Eric Harland ante la batería en sustitución de Zakir Hussain -que, lamentablemente, ya se encontraba en el inicio de la enfermedad que, finalmente, se lo llevó de este mundo-, y, de nuevo, Dave Holland. Los temas, en cualquier caso, de Chris Potter -volviendo a él- siguen emplazándonos ante uno de los instrumentistas más preparados y emocionantes de la actualidad.
Buen conocedor de la tradición tenora de su instrumento, Potter no es una estrella del jazz al uso. Mantiene la titularidad de sus grupos desde 1993, pero también sigue circulando por las carreteras secundarias del jazz. Viene la consideración a propósito de su compromiso gregario con jefes de fila como John Scofield, Pat Metheny o -de nuevo, hay que mencionarle- Dave Holland, a cuyas llamadas jamás deja de atender.
Tampoco es extraño que sea tan querido, porque el fraseo de Chris Potter alberga todas las escuelas saxofonísticas posibles; desde Charlie Parker a Coltrane, sin olvidar por supuesto a Sonny Rollins, su influencia más notoria. Como aquel, Potter es un artista que arrebata por la voluminosidad y definición de su sonido, que a menudo glorifica con la agilidad de ideas que despliega durante sus recitales; ya sea subrayando el fraseo de sus compañeros, o asumiendo el liderazgo de la voz instrumental en primera persona.
Por toda esta labor, el saxofonista ha recibido muy variados reconocimientos y ha sido -y es- señalado por la crítica especializada como uno de los músicos más importantes de la actualidad. Su influencia, por añadidura, se extiende igualmente a nuevas generaciones de jazzistas, que encuentran en su obra un modelo de excelencia artística, libertad expresiva e inquietud creativa prácticamente sin límites.
La presencia de Chris Potter en cualquier escenario es sinónimo de éxito y constituye una oportunidad única para disfrutar de su imaginación y destreza. En este concierto, al frente de su actual trío, uno de esos tercetos sin piano que tanto nos gustan a quienes programamos JAZZMADRID, con Matt Brewer en el contrabajo y Kendrick Scott ante la batería, será aclamado unánimemente de nuevo.
Chris Potter - Saxo
Matt Brewer - Contrabajo
Kendrick Scott - Batería