Conciertos oficiales
Pablo Martín Caminero es uno de los grandes contrabajistas de nuestro país y nadie se sorprenderá porque se diga. Sus dedos son dueños de una mirada muy inteligente del jazz hecho entre nosotros, y cuando reflexionan sobre las cuerdas de su instrumento, provocan un remolino de imágenes audaces y muy frescas, sea cual sea el género musical que aborde como pretexto. En JAZZMADRID siempre se le reclama, obviamente, por su faceta como músico de jazz, pero sabido es que Pablo concluyó estudios de contrabajo clásico en la Escuela superior de Música de Viena.
Eso sucedió en 1999, y, desde entonces, su carrera profesional se desarrolla en tres territorios para los que, en ocasiones, él busca inteligentes intersecciones: el jazz, el flamenco y la música antigua. Viene ahora a CentroCentro para presentar una música cuyas composiciones se asientan en el temario de su más reciente grabación; su octavo disco titulado 51, en alusión -y solo es una especulación- a la edad de Pablo cuando lo grabó. 51 -hemos leído en algún lugar- es, posiblemente, el disco más abierto a la gran panorámica de la música que, hasta el momento, ha grabado el artista, incluida la música clásica contemporánea.
El detalle tiene su razón de ser porque la escritura de estas piezas se produjo después de que Pablo fuese convocado por la prestigiosa NDR Big Band, de Hamburgo, para situarse a su frente e interpretar creaciones propias. Gran masa orquestal que contrasta -y ahí está el talento del músico- con el tratamiento que ahora recibirán estas composiciones en formato de cuarteto. Un orden instrumental que tiene vistosos incentivos en la presencia de cualquiera de los nombres que quedan reflejados al pie de este texto, en la ficha de la formación. Nosotros, no obstante, ahora queremos detenernos en cada uno de ellos aunque solo sea de una forma breve.
Moisés P. Sánchez estará al piano; un músico que, además de comparecer en otro momento del festival junto al también pianista Marco Mezquida, no parece reivindicar jamás los años presentes, sino el conjunto del centenario legado del jazz. En el saxo, Dani Juárez con voluntad de servicio en la zona melódica y fuertemente impactante en sus soliloquios protagónicos. Y, finalmente, Borja Barrueta, un baterista que utiliza especias de todas las marcas, pero seleccionando únicamente los granos de calidad: cultivo de bop a la manera contemporánea, flamenco y algunas gotas de swing. Y todo para construir un preparado sonoro vivo y feliz que es la quintaesencia de la música de nuestro tiempo.
Cuatro músicos cuyo encuentro a iniciativa de Pablo Martín Caminero, sigue haciendo grande la marca España en clave de jazz, sencillamente porque esa cita entre los cuatro no se da en la anexión o en la yuxtaposición sin contenido, sino en la acentuación de cada una de las individualidades, resolviéndolo todo de una forma integrada, con capacidad de seducción y una comunicación cierta.
Pablo M. Caminero – Composición y contrabajo
Daniel Juárez – Saxo
Moisés P. Sánchez – Piano
Borja Barrueta – Batería